jueves, 18 de enero de 2007

El ratón de la oficina. Una fumigación infame





Uno de los últimos compañeritos nuevos, Mickey, está a punto de abandonarnos. El sábado esta oficina se impregnará de veneno letal. Está en el corazón de cada uno de nosotros detener esta masacre. El lunes a las 19 hs ese simpático roedor ya no estará en planilla. ¿Quién vendrá a ayudar a los c0mpañeros que se quedan después de hora? ¿Con qué autoridad discriminamos a un compañerito sólo porque tiene cola? Pensar que por culpa de 200 cucarachas tiene que morir un ratón inocente. No hay derecho. Pero el destino es así y, desde estas páginas virtuales le enviamos nuestro sentido adiós. Para quienes nunca lo vimos será sólo un mito, un animal fabuloso. Aquellos que sí lo vieron, sintieron la necesidad de subirse a una silla. Ese tipo de reacciones sólo se explica de una forma: la grandeza viene en frasco pequeño. Larga vida a Mickey.